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sábado, 24 de julio de 2010

Café del Mar II: S'Embat

S’Embat es el viento que sopla desde el mar hasta la tierra durante las horas de más sol. S’Embat es también una buena opción tras unas horas de playa.

Aunque desde este chiringuito no se ve el mar, el ambiente de playa rezuma por todas partes fruto de los escasos 5 minutos (a pie) que lo separan del arenal de Ses Covetes, un lugar muy especial para mí. En mi opinión, esta playa podría considerarse algo así como un paraíso caribeño: blanca y fina arena y agua de mil y una tonalidades. Aunque a primera vista pueda parecer en exceso concurrida, basta andar 15 minutos por la arena para separarse del tumulto inicial y disfrutar de un ambiente solitario (en domingo hay que ser algo más indulgente).

Pero volviendo al chiringuito, lo que más me gusta es el ambiente que en él se respira. Farolillos de colores, clientela alternativa, rincón chill-out, puestecillo de venta de artículos artesanales, carta de masajes, actuaciones circenses y musicales… Una atmósfera hippie, en definitiva.

viernes, 23 de julio de 2010

Café del Mar I: Chiringuito Costa de la Calma

Aquí, en Mallorca, y supongo que en muchos otros puntos de España, cuando aprieta la canícula el momento “café” se hace insostenible. Al menos en su concepción habitual. En el caso de los mallorquines lo que hacemos es recurrir a opciones más refrescantes. Y no me refiero sólo al café con hielo…

Una de mis alternativas favoritas es el chiringuito de la Costa de la Calma. Ubicado sobre unas rocas, este sitio te permite simultanear la sobremesa con unas vistas extraordinarias y un refrescante bañito en el mar. A pesar de estar situado muy cerquita de Palma, el agua que rodea este chiringuito siempre está cristalina y las características de su fondo dan de si para una zambullida con el tubo y la careta.

Aunque es bastante modesto, este chiringuito tiene mucho encanto para mí (sobre todo cuando el sol se acerca a la puesta). Eso sí, comodidades tampoco faltan: alquiler de sombrillas y hamacas, pequeño trampolín sobre las rocas, escaleritas de acceso y mil y un recovecos que le permiten hacer honor a su nombre.